viernes, 1 de marzo de 2013


PECADORES O VICTORIOSOS


 

Podemos ver a la luz de la palabra como es que el Señor ya nos dio la victoria sobre el pecado, pero como toda victoria viene después de una batalla, debemos pelar la buena batalla para salir victoriosos.

            Debemos guardar esa victoria y no permitir que la debilidad espiritual venga a nuestra vida.

Veamos como la debilidad y el pecado están íntimamente relacionados.

Rom 5:6  Porque mientras aún éramos débiles, a su tiempo Cristo murió por los impíos.

Rom 5:7  Porque a duras penas habrá alguien que muera por un justo, aunque tal vez alguno se atreva a morir por el bueno.

Rom 5:8  Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

 

Cristo murió para destruir nuestra debilidad y nuestro pecado.

Pues antes eramos débiles de espíritu sin acceso a ser fortalecidos en el espíritu (1Co 15:45) por tanto pecadores vendidos al pecado (Rom 7:24).

 

Pero al recibir al Señor en nuestra vida nuestro espíritu nace de nuevo y adquirimos comunión con el Padre el Hijo y el Espíritu Santo a través de la oración que nos fortalece el espíritu.

 

 

Mat 26:41  Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

·          El espíritu está dispuesto 

G4289

prothumos

From G4253 and G2372; avanzar en el espíritu.

G4253                                   G2372

Pro: enfrente de.                  Thumos: pasión

 

Traducido de otra forma podemos decir: El espirítu esta enfrente de la pasión, es decir como un escudo.

 
Salmo 5:12 Como bondadoso escudo oh Jehová me cubrirás.

 

 ·     Pero la carde es débil

G772

asthenēs

From G1 (as a negative particle) and the base of G4599;

G1                               G4599

al'-fah: Cristo                        sthenoō: vigor corporal, fuerza

 

Podemos traducir: Cristo le quito la fuerza a la carne.

Rom 6:6  sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado con El , para que nuestro cuerpo de pecado fuera destruido, a fin de que ya no seamos esclavos del pecado;

 

Mat 26:41  Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

 

 

 

miércoles, 30 de enero de 2013


MINISTRANDO NUESTRO RECEPTOR DE FE

 

Versículo Base:

Act 14:8  Y había en Listra un hombre que estaba sentado, imposibilitado de los pies, cojo desde el seno de su madre y que nunca había andado.

Act 14:9  Este escuchaba hablar a Pablo, el cual, fijando la mirada en él, y viendo que tenía fe para ser sanado,

Act 14:10  dijo con fuerte voz: Levántate derecho sobre tus pies. Y él dio un salto y anduvo.

En nuestro espíritu y alma existen sentidos analógicamente como lo existen en nuestro cuerpo. Tenemos un olfato espiritual, un gusto espiritual, un tacto espiritual etc…

Esta vez me quiero enfocar en nuestra mente espiritual.

 

Introducción

      En el crecimiento de un ser humano, es necesaria la educación. Es por eso que de pequeños vamos a párvulos, primaria, básicos, bachillerato y por último la carrera universitaria.

 

      Pero que sucede si queremos entrar a la universidad (con 20 años de edad) sin haber cursado la educación pre primaria, primaria y media?  Pues si nos lográramos inscribir (lo cual es imposible), no captaríamos nada de lo que en la universidad se enseña. Esto sería debido a que nuestra mente no estaría desarrollada por la falta de educación pre primaria, primaria y media.

 

      Pues la mente espiritual es similar. Necesita un crecimiento o mejor dicho, una renovación para poder alcanzar las bendiciones que nuestro Padre Celestial tiene para nuestras vidas.

 

      La mente natural después de mucho estudio se vuelve receptiva. Por ejemplo un ingeniero es muy receptivo a lo que concierne a la ingeniería, un abogado es receptivo a lo que concierne a las leyes, un doctor es receptivo a lo que concierne a la medicina. Quiere decir que cuando cada uno de estos profesionales escuchan o estudian un tema nuevo de sus áreas respectivas, lo asimilan sin ningún problema

 

      En la mente espiritual sucede exactamente lo mismo. Hay un receptor para el amor, uno para el poder, otro para la paz y así muchos más. Pero el primer receptor que necesitamos habilitar en nuestras vidas es el receptor de Fe.

 

El  receptor de Fe es el que nos permite creer y recibir la palabra de Dios, y la palabra de Dios es la gestora o iniciadora de todas las demás bendiciones; pues al creer en la palabra de Dios esta se hace realidad en nuestras vidas.


 Desarrollo.

 

            Veremos algunos versículos que nos indican como este receptor de Fe puede ser habilitado y luego hacerlo crecer.

 

La Fe es un don o regalo de Dios

 

Eph 2:8  Porque por gracia habéis sido salvados por medio de la fe, y esto no de vosotros, sino que es don de Dios;

 

El primero en activar la Fe en nuestra vida es el Dios Todopoderoso, sin este regalo de misericordia la Fe en nosotros no existiría.

 

 

La Fe viene al oir la palabra de Dios

 

Rom 10:17  Así que la fe viene del oír, y el oír, por la palabra de Cristo.

 

Escuchando la predicación de la palabra nuestra fe crece mas y mas con cada predicación.

Pero para que la predicación que escuchamos sea mas efectiva debemos alimentarnos con la lectura de la palabra, creyendo con todo el corazón los escritos que leemos.

 

Joh 5:47  Pero si no creen lo que él escribió, ¿cómo van a creer lo que Yo digo?"

En esta porción de la escritura, el Señor Jesus amonesta a los oyentes y al mismo tiempo explicando por que no pueden creer lo que el predica y la razón es porque no creen la palabra que leen; no digamos si no leemos las escrituras.

 

 

La Fe puede ser heredada o recibida por nuestros padres

 

2Ti 1:5  Porque tengo presente la fe sincera que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.

 

Al ver la forma de vida de nuestros padres creyentes, oírlos hablar, orar por nosotros y testificar lo que el Señor a hecho en sus vidas activa y hace crecer nuestro receptor de Fe.

 

La doble porción de Fe.

 

1Co 12:4  Ahora bien, hay diversidad de dones; pero el Espíritu es el mismo.

1Co 12:7  Pero a cada cual le es dada la manifestación del Espíritu para provecho mutuo.

1Co 12:8  Porque a uno se le da palabra de sabiduría por medio del Espíritu; pero a otro, palabra de conocimiento según el mismo Espíritu;

1Co 12:9  a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por un solo Espíritu;

 

Al recibir el bautizo del Espiritu Santo, tenemos acceso al don de Fe que es una fe doble, pues el primer don de Fe que da el Padre para que creamos en su hijo Jesucristo es la primer capa y la Fe que da El Espiritu Santo es la segunda capa y con esta se completa una doble porción de Fe.

 

Ora: Padre en el nombre de Jesus te ruego que mi Fe cresca y pueda recibir todas las bendiciones que tienes para mi vida. Amen.